Golosina: Tentación argenta

El inventario de golosinas nacionales parece no tener fin. Aquí, una recopilación de las más clásicas…e irresistibles.

En la Antigüedad, los persas, egipcios y chinos se endulzaban bañando nueces y frutas con miel endurecida. En la Edad Media, Europa importó las confituras del Oriente y las difundió al resto del mundo. Desde ese entonces, la pasión por las golosinas se convertiría en un camino de ida.

Nostalgia y presente

Tita & Rodhesia, la dupla más conocida. Edelmiro Rhodesia fue el creador de la Tita en 1949. Recién en 1962 aparecería junto a la Rhodesia -su hermana menor-. La primogénita es una galletita con relleno de vainilla, bañada en chocolate. Mientras que la otra es a base de oblea.
Bananita Dolca, se la reconoce como una de las golosinas más novedosas de todos los tiempos. Con una pasta amarilla cubierta de chocolate, hizo estragos en la década del ochenta y aún hoy. Otro de los emblemas del kiosco es, con característico relleno de pasta de maní. ¿Y cómo olvidar el famoso paragüitas de chocolate FelFort? Su envoltorio a lunares fue puro éxito en la década del sesenta, y aún hoy es elegido entre los más pequeños. Aunque si de niños se trata, los muñequitos escondidos en los chocolates Jack también fueron “furor”.

Bien argentino

¿De quién puede tratarse sino del tradicional y argentinísmo alfajor? El Terrabusi fue lanzado en el año 1980. Mientras que el Jorgito hizo lo propio en la década del 50. Desde que el dueño de la fábrica bautizó la golosina en honor a su hijo, no ha cambiado su sabor y apenas modificó su envoltorio.

A masticar se ha dicho

Los caramelos masticables Sugus parecen no tener “vencimiento”. Con sus característicos sabores a frutas fueron creados por Suchard en 1931. El nombre viene de “suge”, que en lenguas escandinavas significa “chupar”. El palito de la selva, el legendario caramelo sabor vainilla y frutilla, sigue siendo uno de los más elegidos. Aún están envueltos en papel con animalitos y divertidas adivinanzas.
¿Hay más? ¡Mucho más! El bocadito marroc, las gomitas yummy y la tableta vauquita, entre otras dulzuras, aguardan por su visita en el kiosco más cercano. Golosos avisados.

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INSOLITO

  • Si bien es una de las golosinas más tradicionales de la Argentina, el Mantecol no fue creado en el país. Es un postre típico de Grecia que se adaptó al gusto local para poder ser introducido en el mercado, allá por 1940. En la actualidad pasó a ser la “vedette” de las mesas navideñas argentinas.

BIBLIOGRAFIA

  • Golosinas: historias de una dulce tentación. Diario Los Andes. Argentina, enero de 2003.

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