Mermelada, dulce compañía

Aliada en meriendas y desayunos, la mermelada es una dulce acompaña postres y platos agridulces. Colores y sabores que son pura tentación.

Camino al andar

¿Cuál es el origen de la mermelada? Si bien el calendario no ofrece precisiones sobre ello, es posible conceder al Medio Oriente su lugar de nacimiento: allí donde el arte de la confitura alcanzó muy temprano su maestría. Durante la Edad Media, en Francia, se utilizaba el término “confiture” para designar a todos los alimentos cocidos en miel o azúcar de uva. El arte de la confitura fue introducido en tierras francesas gracias a las cruzadas en el Oriente. ¿Por qué allí? Por ser el centro de una civilización antigua y refinada, donde se encontraba en abundancia una gran variedad de frutas.

Delicia nacional

Desde que las mermeladas comenzaron a ser consideradas “reliquias culinarias”, su marcha a través del tiempo ha dejado huellas dignas de ser citadas. En 1555, Michel de Notre Dame -conocido popularmente con el apodo de Nostradamus– explica diferentes maneras de hacer mermeladas en su “tratado de confituras”. Hasta fines del siglo XVIII, la mermelada se preparaba esencialmente con membrillo. De allí su denominación, proveniente del vocablo portugués “marmelo” (membrillo). Ya en el siglo XIX, tras ser considerada un lujo, la mermelada se democratiza con el descubrimiento del azúcar de remolacha.

Rumbo sur

Actualmente, las mermeladas son las aliadas perfectas para las tostadas en el desayuno, así como para algunos postres y platos agridulces. Su inclusión en la cocina es tan variada como sus sabores. Especialmente en aquellas que asocian diferentes frutas en su composición. Si de industria nacional hablamos, la Patagonia argentina se lleva todos los aplausos en materia de mermeladas. Los frutos rojos de la región -tales como el sauco, los arándanos y la zarzamora- permiten la elaboración de dulces caseros con reconocida fama mundial. Además de la testeada aprobación de sus locales consumidores. Una verdadera marca registrada.

FOTOTECA

RUBRICA

INSOLITO

  • En la localidad santacruceña de El Calafate, es reconocida la mermelada homónima que se prepara con el fruto que da nombre al pueblo.
  • En Bariloche, las bondades de la Rosa Mosqueta no sólo se encuentran en cremas corporales sino también en deliciosas mermeladas.

BIBLIOGRAFIA

  • El gran libro de las mermeladas y conservas, Juan Capdevila, Planeta, Argentina, 2006.

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