Moneda Par, a puro ida y vuelta

Desentendiéndose del dinero, la Moneda Par propone la autonomía comunitaria desde la igualdad y el intercambio. ¿Se suma?

¿Y si comprar y vender sin dinero de por medio fuera posible? Sí, sin billete alguno en  cualquiera de sus formas. Pues la cosa no va de transacciones virtuales ni nada similar. ¿Entonces? ¿Es posible repensar el dinero, la recompensa por aquello que adquirimos y la que recibimos por cuanto producimos? La respuesta es sí. Y la Moneda Par así lo entiende.

Comunitaria

La Moneda Par es una moneda única en sí misma, sin equivalencias de pesos a la vista. Pues, constituyendo un sistema monetario complementario, promueve la autonomía comunitaria; librando de la inaccesibilidad a créditos bancarios tradicionales a buena parte de la población. Así pues, los bienes, los servicios, el saber, tienen su valor propio e igualitario en cuanto a oportunidades. El intercambio es el método y, a la vez, la consigna. Sin intermediación lucrativa, Moneda Par otorga créditos a tasa de interés cero a todo quien sea parte. Una puerta a la reactivación de la economía personal sin importar cuánto dinero guarde en su bolsillo.

Las cuentas claras

Comunitario sí, y, por tanto, con sus propias normas y organización, como todo sistema requiere. Moneda Par se extiende a lo largo y  a lo ancho del territorio bajo la forma de “nodos” geográficos, cuyos actores posibles (PMES, cooperativas, mutuales, cuentapropistas y demás)  cumplen son denominados “prosumidores”. ¿Motivos? Todos son medidos por la misma vara: su capacidad de producción y necesidad de consumo. Así, cada prosumidor realiza las transacciones que desee (tanto con sus pares del mismo nodo o de otros) utilizando la Moneda Par como medio de pago, a través de la plataforma virtual del sistema. Cada transacción se registra, pues, como un saldo positivo PAR para el prosumidor vendedor y negativo para el comprador. ¿Sencillo, verdad? Conveniente, también.

Al descubierto

Pero, ¿cómo realizar intercambios al inicio, sin saldos acumulados? Pues bien, cada prosumidor que se incorpora al sistema lo hace con saldo cero PAR; más con la chance de acceso a descubierto. En otras palabras, un crédito abierto, de tres modos posibles en su tipo: un límite de 1.000 PAR para los trabajadores autónomos, 10.000 para pequeños productores y 30.000 para comercios. Dichos casos, siempre que algún miembro de la red haya dado su aval correspondiente. A quienes no poseen “garantes”, y, por tanto, tampoco saldo negativo a su favor, les tocará primero dar para luego recibir.

¿Estamos entonces ante un trueque de estos nuevos y tecnológicos tiempos? A fin de cuentas, el dinero no es dinero por sí mismo; sino por la medición de valor que genera sobre lo que se produce e intercambia. Sin embargo, aquello que se utiliza para pagar los bienes y/o servicios en cuestión, no tiene por qué ser, a su vez aquello que lo mide. Y Moneda Par así lo propone, sin comisiones ni intereses más que los cuatro centavos de PAR precisos para cubrir la insfrestructura tecnológica. ¿Entonces? ¿Se une junto a la Pulpería Quilapán a este nuevo sistema? Sea parte usted también. Seamos más.

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RUBRICA

INSOLITO

Los nodos de Moneda Par constituyen una verdadera Federación y, como tal posee un gobierno propio. Compuesto por cuatro referentes del equipo fundador y un representante de cada nodo, el gobierno de Moneda Par propone autonomía de acción. Así pues, cada nodo puede definir, a través de un reglamento, el uso de la moneda y el modo en que se implementa. ¿Qué tal?

BIBLIOGRAFIA

PREGONERA

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