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Santos Discépolo, yira... yira... |

Santos Discépolo, yira… yira…

Sus tangos son un impecable retrato de la cultura popular porteña. A más de 60 años de su partida, su ingeniosa lírica continúa vigente.

Enrique Santos Discépolo no fue un tanguero convencional. Su estilo fue tan ecléctico que hubo que darle tiempo al público para que pudiera digerir sus letras desfachatadas, directas e irónicas.

Cambalache

Sus primeros tangos, Bizcochito y Qué vachaché, no tuvieron éxito rápidamente; pero la suerte cambió cuando compuso Esta noche me emborracho. La cantante Azucena Maizani incluyó este nuevo tango en su repertorio de teatro de revista y numerosos intérpretes pusieron atención en él. Así fue como Discépolo logró el reconocimiento como compositor, aunque ya tenía algo de fama como actor y escritor, además de ser el hermano de Armando, prestigioso director teatral. Su experiencia en las tablas le sirvió para escribir letras que se caracterizaron por parecer pequeñas obras de teatro cantadas con actitud y expresión dignas de un actor. La composición más representativa de este estilo fue Cambalache. “Tuvo la actualidad de un diario y la agilidad de un tango fácil de silbar. Fue como una primera plana en pentagrama interpretada por una voz crítica, decepcionada” detalla Sergio Pujol, en su libro Discépolo, una biografía argentina.

Tania y Gardel

Ana Luciano Divis, una cupletista española, fue su compañera de ruta e intérprete de muchos de sus tangos. Se conocieron cunado él fue a verla cantar Esta noche me emborracho. No fue fácil conquistarla, ella se aburría en las salidas: “Estaba rodeado de gente. Eran todos cráneos y yo no entendía nada de lo que hablaban «- contó en una entrevista con el periodista y escritor Osvaldo Soriano. Pero un buen día le envió una caja de bombones y fue ella quien tomó la iniciativa. El zorzal criollo también interpretó un tango de Discépolo en octubre de 1930. Su versión de Yira yira es considerada la mejor interpretación de esta canción y fue incluida en el corto que lleva el mismo nombre, dirigido por Eduardo Morera.

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RUBRICA

INSOLITO

Fiera venganza la del tiempo, que le hace ver deshecho lo que uno amó… Este encuentro me ha hecho tanto mal, que si lo pienso más termino envenenao. Esta noche me emborracho bien, me mamo, ¡bien mamao!, pa’ no pensar. Esta noche me emborracho, 1928.

BIBLIOGRAFIA

  • «Discepolín por Tania. El mundo fue y será una porquería», entrevista de Osvaldo Soriano. Diario Página 1/2, 28/04/91.
  • Discépolo, una biografía argentina, Sergio Pujol, Grupo Editorial Planeta, 2006.

PREGONERA

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