Psicólogo, economista… ¡Taxi!

La idiosincrasia del taxista argentino supera todo lo conocido.

El tachero

Si bien desde inicios del siglo XX el taxi en Argentina era un medio de transporte público y colectivo, la idiosincrasia del taxi nace en nuestro país con la modernidad y la aparición del “tachero”. El tachero es todo lo que puede ser una persona en un viaje: desde consejero sentimental hasta consejero en asuntos administrativos, deportivos, de salud, etc. El taxista de Buenos Aires representa al porteño en su máxima expresión, siendo posiblemente el ser más adaptable a la situación que haya dado la raza humana.

Con termómetro interno

Subirse a un taxi en Buenos Aires puede representar una odisea para cualquier persona. Ante todo, luego del saludo de cortesía, el tachero preguntará hacia dónde vamos, siempre eligiendo su propio recorrido y negándose, hasta de maneras bizarras, a siquiera contemplar el camino que le sugerimos para llegar a destino. Porque el taxista argentino no cree en el GPS y es difícil encontrar a uno que realmente lo utilice. El tachero se mide por su experiencia, su “calle” y su termómetro interno de tipo que pasa, a veces de noche, a veces de día, la mitad de su vida arriba de un vehículo, transportando gente, escuchando historias y aportando las suyas. Y hablando de historias, en la década del ’70 existió en Argentina quizás la serie más popular en décadas intitulada Rolando Rivas Taxista.

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Una de las complicaciones más comunes a la hora de subirse a un taxi es, sin dudas, la música que escucha el tachero. Por años, las radios de música lenta y romántica, casi siempre de los ’80, fueron las preferidas por esta particular raza de conductores. Pero luego, con el ingreso de la discusión política en la cena familiar algo fue cambiando. Y así fue como los tacheros pasaron a convertirse en “todólogos”. Esto sería algo así como expertos en cualquier materia y con la impunidad de un niño pequeño para referirse a temas ríspidos de la actualidad argentina. Asimismo, el tachero es un servicio en sí, el que sabe siempre dónde venden la mejor pizza, cuál es el boliche con las minas más lindas o, incluso, en qué estación de servicio tomar el mejor café.

En esta noble profesión, así como existen miles de tipologías que conforman al tachero, las claves para que este sea un tachero de ley son la solidaridad, la nobleza, la camaradería y la honestidad. ¿O nos van a venir a decir que existe otro rubro en el que se devuelvan miles de dólares a dueños olvidadizos?

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INSOLITO

  • En la Ciudad de Buenos Aires se estima que existen 38.400 licencias de taxis, lo cual equivale a un total de 70 vehículos por habitante.

BIBLIOGRAFIA

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