Cumplir el sueño del primer empleo – UCA

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Maximiliano Vulcano tiene 21 años y desde octubre trabaja en el restaurant Quilapán, emplazado en el corazón de San Telmo. Ser parte del circuito gastronómico era la meta que tenía en mente cuando inició el Curso de Formación para el Empleo, un programa que ofrece la UCA para la inserción laboral de personas con discapacidad intelectual.

Es un viernes caluroso de octubre cuando se encuentra con UCActualidad y acaba de terminar de cursar. Tras dos años de estudio, ahora debe completar las prácticas profesionales para poder recibirse. Saluda a sus compañeros de clase y sale al encuentro de su mamá, Gabriela Gamallo, que lo espera al otro lado de los molinetes.

Maxi sonríe, lleva una camisa a cuadros y una riñonera. Está contento. “¿Soy famoso?”, bromea mientras posa en la entrada de la Universidad. Algo así: su historia -inspiradora- se viralizó en las redes sociales, donde obtuvo más de 40.000 likes, y llegó a medios como Infobae. Es que este es su primer trabajo formal, y además es el sueño de toda su vida.

“Hace muchos años ya se podía intuir su interés en la gastronomía porque, por ejemplo, si estaba jugando a la PlayStation y le preguntabas si quería cocinar, dejaba todo por participar en la actividad”, comparte Gabriela y agrega: “También cuando íbamos a comprar revistas al quiosco de diarios o libros a una librería y teniendo la oportunidad de elegir cualquier cosa, optaba por libros o revista de recetas de cocina”.

Cuando terminó la escuela, Maxi se anotó en un curso de cocina en el Instituto Argentino de Gastronomía (IAG). Un tiempo después, su psicopedagoga le comentó de la formación de la UCA. No dudaron en anotarse. Empezó a cursar en 2019 y se recibirá a fines de este año tras finalizar las prácticas que quedaron pendientes por la pandemia de Covid-19.

“Maxi tiene la formación teórica para llevar a cabo la tarea y las ganas y deseos de hacerla, así que las expectativas es que disfrute mucho de esta etapa que marca, sin lugar a dudas, un crecimiento para él”, afirma su mamá. Y reflexiona: “Hay que dejar de preguntarse si hay que incluir o no porque es un paradigma que ya se rompió. Está claro que las personas con discapacidad suman a la sociedad y que tienen mucho por aportar. Para eso es necesario empezar a ver la diferencia o la diversidad como valor y no como problema”.

El Curso de Formación para el Empleo, del que Maxi es parte de su 12º cohorte, surgió en 2008 en el seno de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la UCA. Presenta una estructura universitaria, con un plan de estudios de 20 asignaturas que incluyen capacitaciones y prácticas laborales en entornos reales; y un plantel de 40 docentes y un equipo de coordinación técnico-pedagógica interdisciplinario.

Los alumnos asisten a la universidad tres veces por semana durante dos años y cursan materias cuatrimestrales, con trabajos prácticos, parciales y finales como cualquier alumno. “La diferencia es que, por el estilo de aprendizaje para personas con discapacidad, las asignaturas incluyen estrategias de enseñanza muy prácticas, basadas en el modelado y la experimentación directa”, explica la Lic. Mariana Altamirano, quien coordina el curso.

Con esta formación, se busca que los estudiantes adquieran competencias prácticas para un adecuado desenvolvimiento en el mundo adulto en general y el laboral en particular. Muchas veces, en este punto, es importante recordar que los entornos no inclusivos se convierten en limitaciones que impiden el libre desenvolvimiento y desarrollo de las personas con discapacidad, y las barreras –dice Altamirano- tienen que ver con el desconocimiento.

“Sin duda, la inclusión de personas con discapacidad en distintos ámbitos laborales genera muchas ventajas, no solo directas con relación a hacer adecuadamente las tareas que se le encomienden e incluso a aumentar la productividad, sino también porque generan más motivación en otros trabajadores y mejor clima laboral, con un mayor capital simbólico o reputacional y nivel de aprobación al interior de la propia empresa”, concluye Gabriela.