Patrimonio

Dalmiro Castex, sacando chapa
Dalmiro Castex trajo el primer automóvil a vapor del país, y se hizo de la patente 01. Aquí, una historia que marchó sobre ruedas.

Casa de la virreina, viejos son los trapos
Primereando la esquina noroeste de Perú y Belgrano, la desaparecida casa de la virreina saca pecho a fuerza de su heroica historia.

Noé Trauman, cualquier semejanza con la ficción…
…no es pura coincidencia ¿Será que uno de los Siete Locos de Roberto Arlt fue un hombre real? He aquí Noé Trauman, el Rufián melancólico.

La Cumparsita: un mismo amor, distinta orilla
¡Oid mortales, el himno del tango! Es la rioplatense Cumparsita cuyas notas siguen sonando. Y en su redor, entreveros y disputas, tronando.

Pulpería de Juan Moreira, en tu fiero nombre
Bautizada por la propia historia, la pulpería Juan Moreira es el vivo mojón de la vida del cuchillero. Pase y beba lo que cuentan sus años.

Paquita Bernardo: revive bandoneón, mi corazón
Primera bandoneonista, compositora y directora de orquesta argentina, Paquita Bernardo revive en cada suspiro de fuelle. Oiga su latido.

Cine Club Colón, rebobinando la película
De pie en el paraje La Paz Chica y recuperado por sus vecinos, el Cine Club Colón va rumbo al siglo. Un hito de superación y comunión

Radioteatro argentino, obra nuestra de cada día
¿La realidad un radioteatro o el radioteatro, la realidad? Préstele oreja a la historia de este clásico de ficción… ¡popular y radial!

Causeries de Lucio Mansilla, o el arte de la conversación
Autor de las causeries, Lucio Mansilla supo dialogar con sus lectores y la vida misma desde la escritura. ¿Gusta un café con su historia?

Caaporá, el ballet de los pasos perdidos
¿O quizá imaginados? El ballet Caaporá fue pintura y texto de inspiración guaraní creado por Güiraldes y Garaño, pero no pisó el escenario.

Salón Literario, el GPS patriótico
Laboratorio de la nueva patria y foro de discusiones políticas e intelectuales, el Salón Literario dio que orar. Pase, lea y oiga. Cómo no…

Augusto Cicaré, de Polvaredas al cielo
Creador de aeronaves por pura autodidaxia, el argentino Augusto Cicaré fue mucho más que un inventor. Lo suyo fue genio y pasión.