NATURALEZA

Chañar, en tu sano nombre

Argentino. Argentinísimo, así es el Chañar. Sin repetir y sin soplar, el muy bondadoso crece a troche y moche en los pagos de Tucumán, Catamarca,

Otolitos, a suerte y verdad

Diminuto pero poderoso, un sabihondo de aquellos. Como si se tratara de un chip de inconmensurables megabytes, pero provisto por la madre naturaleza. ¿Lo imagina?

Sal marina: ¿refinada, yo?

De la inmensidad del mar al mundo gourmet. Derechito y sin escala, la sal marina ha sabido trazar su propio y victorioso camino en terreno

Chuño para rato

Su voz quechua significa “arrugado”; aunque si de algo puede jactarse el chuño, es de serle indiferente al paso del tiempo. ¿Será que estamos ante