Downeate, las mismas realidades

FOTOTECA

Porque tod@s compartimos una realidad colectiva, Downeate abre pantalla al día a día de personas con Síndrome de Down. Pase y descubra.

 

“Somos personas que tenemos síndrome de Down. Somos amigos y familiares que se juntaron para mostrar distintas realidades. Porque hacemos las mismas cosas, porque vivimos todos en la misma realidad colectiva. Te lo mostramos… Sumate y ¡Downeate!” Más claro échele agua, a esta propuesta de tan solo ser; abriendo la puerta a quien quiera asomarse, compartir y comprender, integramos una única red.

Compartiendo pantalla

Downeate nace en el año 2014, sí, allí cuando las redes sociales ya formaban parte de nuestro mundo cotidiano, de nuestro hacer y compartir. Y Downeate invita tan simplemente a ello, sin que diferencias medien entre sus protagonistas. Pues cada un@ de nosotr@s somos partícipes de un único presente, siempre compartido a nivel macro. Y así lo entendió el actor Francisco Palacios, cuando tras un taller dictado por la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA) vio la luz de este proyecto hoy hecho realidad. ¿Acaso había hasta entonces un espacio común a tod@s en el que compartir el día a día de personas con síndrome de Down, así como lo hace cualquier otra? De modo que Francisco, junto a Dana Lucci (actriz y profesora de teatro, madre de un niño con síndrome de Down) y Gastón Levar (director y productor de cine y televisión), puso manos a la obra para conformar Downeate: una productora audiovisual capaz de generar conciencia no desde el conocimiento académico, sino desde la cotidianeidad misma; con prácticas tan en boga como la publicación en redes. Toda una pegada.

De tú a tú

Downeate tiene así una premisa inamovible, acaso su alma máter: “mismas realidades”. Porque solo desde el compartir a la par, desde el tú a tú en igualdad de circunstancias, es posible generar identificación. Así, con la simpleza que implica el día a día, llegando desde lo llano y cotidiano. Nada menos que un hecho esencial para una persona que, siente, debe renovar diariamente sus votos con la aceptación de la sociedad, con el ser incluidos en ella. De modo que en el “cómo” estaba la clave, en abrirse dentro de un ámbito en el que se procura ser y estar sin tener que pedir permiso. Así es como Downeate, entre posteos y videos, comparte experiencias de chic@s con Síndrome de Down tales como un primer viaje sol@ en colectivo, una tarde entre amig@s, una fiesta, una tarde de compras en vísperas al festejo por el día del amig@, etc. Ni más ni menos que de lo que va la vida diaria para usted y yo. Esos pormenores que en verdad resultan tan mayores.

Boomerang

Y como todo lo que va, viene, la propuesta de Downeate tiene también un aprendizaje para sus protagonistas; no solo un concientizar colectivo. Y es el superarse día a día. El rebelarse a lo que está, en pos de lo que se quiere. De allí que, desde Downeate sentencian: “solo los rebeldes cambian en el mundo”. Por lo que la independencia y la autonomía son banderas que Downeate alza bien alto, sepultando aquella premisa del trato diferente o realidad especial. Reforzar el concepto de capacidad sobre el de discapacidad, para que el asumir responsabilidades y tomar riesgos también sea parte de los desafíos de est@s chic@s, apelando tan simplemente a la confianza en ell@s mism@s, como todo ser. Un espaldarazo que también alcanza a familias de personas con Síndrome de Down, acompañándolas desde la empatía, poniendo sobre la mesa de la virtualidad y su ilimitado alcance, lo tantas veces invisible para el grueso del mundo.

Así la historia, de quitarse los estigmas y etiquetas sociales va el asunto. Apenas del orgulloso taggeo de sus protagonistas a gusto y voluntad, para que resuenen en mucho más que un like; sino en una sociedad más abrazadora para con cada un@ de quienes la constituimos.