Dulces patrios, dónde probar las mejores versiones porteñas con Joy planeta

FOTOTECA

No hay nada mejor que celebrar nuestra tradición albiceleste comiendo irresistibles delicias dulces. Aquí algunas opciones.

Los dulces patrios se pueden encontrar en confiterías paquetas hasta en restaurantes high class que ofrecen su propia interpretación de los clásicos, como el arroz con leche, el flan mixto y el vigilante.

Encontrar preparaciones completamente autóctonas es prácticamente imposible: mientras nuestras tradiciones prehispánicas se exterminaban junto con los pueblos que les habían dado vida, la gastronomía del territorio se poblaba de recetas traídas del otro lado del mar. Con el correr del siglo XIV, delicias como los pastelitos, los churros, el arroz con leche y el flan (con el indiscutido acompañante argento, el dulce de leche) pasaron a ser moneda corriente del menú criollo. Y no hay nada mejor que celebrar nuestra tradición albiceleste de origen pluricultural comiendo esas irresistibles delicias. Aquí, algunas puntas para ir a comer este 25 de mayo (y el resto del año).

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Tortas fritas

Esta irresistible tentación de los días de lluvia (con el agua que caía del cielo se preparaban en tiempos coloniales) aparentemente tiene origen alemán (donde se las conoce como kreppel), pero los historiadores suponen que llegó al Río de la Plata de la mano de inmigrantes españoles y árabes, quienes las llamaban “sopaipilla”. De carácter eminentemente casero, tienen, no obstante, presencia en varios locales. En Pulpería Quilapán (Defensa 1344, San Telmo / T. 4307-6288) las sirven recién hechas, a $30 la porción grande. También se pueden buscar en las sucursales de la ubicua fábrica de “frutos de sartén” El Sol De Galicia (elsoldegalicia.com.ar): hechas con harina de trigo y margarina, cuadradas, esponjosas y espectaculares, se venden a $4 la unidad y $45 la docena.

Vigilante

Existe más de una versión sobre el origen del nombre de este auténtico postre argentino (quizás uno de los únicos), pero todas se relacionan con el afán con el que el personal policial lo devoraba a principios del siglo XX. Sea por su potencial de ser comido de parado o porque lo hayan elaborado por primera vez en una cantina Palermitana frecuentada por vigilantes, este dulce sencillito se encuentra hoy en infinita cantidad de versiones alrededor de la ciudad de Buenos Aires. Por ejemplo, en Pulpería Quilapán ofrecen dos distintas: la Tradicional, con dulce de membrillo y Cuartirolo ($45) y la Pulpero, una más gourmet, con dulce de arándanos y queso de cabra ($50). Por su parte, la pastelera Pamela Villar vende, en Yeite (Humboldt 293, Villa Crespo / T. 4855-6777), una versión más rumbosa con queso Brie, dulce de membrillo casero y garrapiñada, a $45. En Oporto Almacén (11 De Septiembre 4152, Nuñez / T. 4701-7434) sirven uno de queso Cuartirolo y dos dulces (membrillo y batata) a $55. Pero, sin dudas, la alternativa más novedosa es el vigilante helado de La Pulpería (Uriarte 1667, Palermo /T. 4833-6039): una suave mousse de queso crema y crema de leche, cubierta con una capa de mousse de dulce de batata y baño de chocolate. Cuesta $25 y se sirve sólo al mediodía.

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