EasyBrick®, renaciendo del plástico

FOTOTECA

¿Y si le decimos que es posible construir una casa con tapitas de gaseosa? EasyBrick® tiene la fórmula. Pase, conózcala y celébrela.

 

Alguna vez le hemos contado a cerca una casa de botellas. Sí, todo un hit innovador para la construcción sustentable. Pero… ¿qué tal si le decimos que con apenas las tapitas ya es posible hacernos de cuatro paredes? Como un si de un Lego para adultos se tratara, pero con la misma inocuidad que el hacer de un niño, EasyBrick® pateó el tablero en materia arquitectónica con un sistema por demás innovador. ¿Su materia prima? Ladrillos de plástico reciclado.

Casa para rato

Reutilización al 100%. De eso va el asunto para EasyBrick®, quien desarrolla ladrillos sin otra materia prima base que el polipropileno reciclado. Pura liviandad pero sin escatimar estructura, en tanto su sistema de encastres es tan simple como eficaz para que la geometría de los ambientes no peligre en la pureza de sus líneas y ángulos. ¿Que si estamos ante una construcción de “débil” a los factores externos? Lo cierto es que no por livianos los ladrillos plásticos escatiman resistencia. Es precisamente la naturaleza de su composición cuanto los desentiende del agua (su porcentaje de absorción es del 0%) y del calor (gozan de una baja conductividad térmica), además de las tres cámaras de aire presentes en cada bloque. Cualidad que, por cierto, también dota a las construcciones de un espectro acústico superior al que ofrecen otras variantes constructivas. Y lo mejor de todo hasta aquí, aunque parezca un chiche nuevo, este “juego” arquitectónico que propone EasyBrick® vaya si goza de buena salud. Es que el polipropileno tiene una duración estimada nada menos que en 100 años. Como se dice, y nunca tan bien dicho, hay casa para rato.

Triple impacto

Recuperar, reciclar, fabricar y comercializar. Y la rueda va, girando en torno a tres problemáticas de las que la construcción como actividad no está exenta. Algo así como una mesa de tres patas, o un gigante de tres cimientos: ambiental, social y económico. Por un lado, los desechos. Por otro, la falta y precariedad de viviendas. Como último, aunque a indistinto orden, el factor económico. Y en este sentido, EasyBrick® recoge el guante sin reparos. Más bien, a eficiente salida. Pues a la mentada reutilización de plásticos se le suma la accesibilidad de costos, la cual va de la mano con la optimización de tiempos. Con decirle que la elevación de muros puede ser hasta seis veces más rápida que bajo otros sistemas de construcción, contando del vamos con la fácil manipulación y traslado de los ladrillos. Asimismo, al tratarse de un sistema modular, los desperdicios brillan por su ausencia. Y como si poco fuera, no se requiere mano de obra especializada, al tiempo que los días de parate por mal clima son harina de otro costal; o arena (en reposo) de otras obras.

Palabras más, palabras menos, una joyita por donde se lo mire. Aunque con la austeridad y rusticidad del caso. Si en Argentina se desechan más de 12 millones de tapitas de gaseosa por día, cifra con la que EasyBrick® se haría de unos 36 mil ladrillos diarios, los números son más que alentadores. Pues el resultado no sería otro que 15 viviendas tipo cada 24hs. ¿Lo imagina? Más que renacer de las cenizas, el mundo parece pedir resurgir del plástico. Y vaya si EasyBrick® ya ha emprendido la marcha en tal causa.