La Pulpería Quilapán, un viaje en el tiempo

La casa de la Pulpería de ladrillos rojos alberga un bar, dos patios, un espacio cultural, una tienda de comestibles y hasta un museo.

La Pulpería Quilapán es un lugar único en Buenos Aires, es un viaje en el tiempo. Al pasar por la puerta de hierro forjado entramos a un mundo bucólico y delirante, un pedacito de campo en plena ciudad, donde la creatividad y energía de sus dueños Grégoire y Tatiana se pueden apreciar en cada rincón.

Por Roman Dominati

Con voluntad y mucho esfuerzo lograron restaurar una casa histórica de San Telmo para transformarla en lo que ahora es un espacio que mezcla folclore argentino, arquitectura porteña y modernidad.

Retomando el concepto de las antiguas pulperías  – una suerte de bar del lejano oeste y almacén de campo- la casa de ladrillos rojos alberga un bar, dos patios, un espacio cultural, una tienda de comestibles y hasta un museo. No dejen de probar las tablas de fiambres embutidos y quesos, generosas y repletas de productos seleccionados con cuidado, que podrán comprar directamente de los estantes de la tienda.

Es un buen lugar de encuentro para un partido de ping-pong o de sapo (juego de habilidad y puntería que se jugaba en el campo), o para dejarse sorprender con un curso para aprender a bailar chacarera o tango, disfrutar de los pequeños tesoros que se encuentran en el lugar como un piano que toca solo, aves de corral, un horno solar, baños con ventanita para charlar con el vecino, un acuario, pozos aljibes, conejos y pingüinos… ¡muchos pingüinos!

No hay palabras para describir este lugar único, mejor vayan y luego nos cuentan. Después de un paseíto por la feria de San Telmo por el Parque Lezama, no lo duden y acérquense a comer algo rico hasta este lugar mágico, la Pulpería Quilapán!

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Nota publicada en el sitio web Buenos Aires Connect, en abril de 2015.

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