Los Perejiles, sazonando la vida por mano propia

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Gestado por cuatro jóvenes con síndrome de Down, Los Perejiles llevan sabor a eventos con su servicio de pizza party. Conozca su historia.

Lejos de toda sonsera, Los Perejiles le ponen sazón a la vida. Sabor, y del bueno, a las veladas y festejos ajenos; más también a la existencia propia, a aquella que procuran transitar de manera autónoma e independiente. Qué mejor bautizo, pues, para este grupo de jóvenes argentinos con síndrome de Down que, a pura garra e iniciativa, han desarrollado su propio emprendimiento laboral: un servicio de catering de pizzas para eventos corporativos y sociales. De la mano de sus mentores, los profes del Taller Sumando, Los Perejiles lo hicieron posible. Y no está en sus miras detenerse. Sino hacer que la fiesta continúe sin descanso.

Mano a mano

Por si las moscas alguien creía que toda persona con discapacidad no espera de la sociedad más que beneficencia, Los Perejiles vaya si han pateado el tablero con el ejemplo. Porque desde nuestro lugar diferente (¡tod@s lo somos al fin!) siempre podemos aportar algo, cada uno de sus miembros bien supo comprender que tenía lo suyo para dar. Y en unión, mucho más aún. Buena mano con la harina y la mozzarella, desde ya. Pero también el ejemplo de cómo ir al frente e, incluso, generando valor social. Pues Los Perejiles no solo han salido al terreno laboral generando su propia fuente de recursos; sino que, incluso, desde dicha labor reconocen las necesidades y dificultades de los demás. Todo cuanto los ha llevado también a emprender acciones solidarias para personas en situación de calle. Una empatía de escuela, mamada desde el Taller Sumando, su propio punto de partida.

Proyectos que son realidad

Recreación, desarrollo, estímulo y trabajo en autonomías. Esos son los pilares de Taller Sumando, donde no hay mayor convicción que el hecho de que toda persona tiene el mismo derecho a poder desenvolverse en la esfera social y, por tanto, laboral. Por lo que, en acción sostenida, procuran hacer de aquello una realidad. ¿Cómo? A través del incentivo y acompañamiento de jóvenes para que puedan capacitarse, crecer y desenvolverse en las actividades que más los identifique, que más les guste; y desde las cuales promover un futuro autónomo, en el cual sus conocimientos y capacidades resulten su propio motor de empleo e inserción. La constancia es fundamental, así como la colaboración de las familias. Y Los Perejiles son, de hecho, el emprendimiento viviente cómo los proyectos así impulsados son capaz de convertirse en realidad. Nada menos que el primero surgido del taller.

Pizza party

Todo comenzó de la mano de cuatro jóvenes participantes del taller de autonomía brindado por Taller Sumando. En julio de 2016 realizaron el primer evento para 50 personas y, desde entonces, nunca más frenaron la marcha. Los Perejiles llegaron a diferentes puntos del país, generaron más de 20 puestos de trabajo y posibilitaron, en la mayoría de dichos casos, la primera experiencia laboral. Cumpleaños, casamientos, fiestas de 15, eventos corporativos y festejos varios comenzaron a contratar su servicio. Un año después de aquel primer evento, ya tenían en su haber más de 250. Llegando, incluso, a atender a 600 personas. Porque los desafíos no apichonan sino que entusiasman, y la buena organización vaya si resulta una aliada de lujo: desde sus inicios, cada miércoles Los Perejiles se reúnen para coordinar la agenda semanal y producir lo que mejor saben.

¿De qué hablamos? De pizzas, claro. Pero, por sobre todo, el claro ejemplo y la noble enseñanza de que, diferencias aparte, vaya si vale hacerse camino y no privar al mundo de cuanto a él tenemos para entregar.