¿Qué pasó y qué se viene en la escena gastronómica? por Maleva

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¿Cuáles fueron los restaurantes, bares y polos gastronómicos del año? ¿Cuáles son las aperturas de 2016 que van a dar mucho de qué hablar?

¿Cuáles fueron los restaurantes, bares y polos gastronómicos del año? ¿Cuáles son las aperturas de 2016 que van a dar mucho de qué hablar? Desde la flamante hamburguesería de Mauro Colagreco hasta un proyecto “top secret” de bar. Data impredible. 

Por Cecilia Boullosa

Café, hamburguesas y cervezas. Mucho de eso tuvo 2015, un año en el que salvo excepciones –como la apertura de La Mar, del bistró de Darío Gualtieri o de Casa Cavia- siguió dominando un estilo de gastronomía casual y relajada: pequeños lugares comandados por chefs jóvenes, fuera de los polos gastronómicos clásicos, y especializados en pocos platos o productos. El concepto de lo artesanal –real o impostado- también selló este año.

San Telmo, el barrio fénix

Sucio, trash, incómodo, desértico los lunes y superpoblado los fines de semana. Todos conocemos los defectos del barrio histórico de Buenos Aires. Pero cuando creemos que ya no tiene novedades que entregarnos, siempre vuelve a sorprendernos. Es el barrio Fénix que cada tantos años se reconfigura y resurge de sus cenizas. “Está recuperando gramaje”, opina el chef Antonio Soriano, quien mudó su bistró Astor de la tranquilidad casi suburbana de Colegiales al caos y la diversidad de San Telmo.

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Al tiempo que se  consolidaron sus clásicos, se fueron sumando nuevos vecinos al barrio. El chef español Borja Blázquez también se decidió por San Telmo para montar el primer restaurante propio de su vida, Casa Borja, donde mandan las tapas, los arroces y la pesca del día. Además llegóLa Cresta, la exitosa roti de Almagro –pionera en el resurgir de las rotiserías- que se ubicó en junio de este año sobre la calle Bolívar.

Otra sorpresa fue pulpería Quilapán, un refugio de paredes de ladrillo a la vista y patio con aljibe que exuda autenticidad: comandada por el francés Grégoire Fabre –unhoarder de antigüedades y chatarras-es una mezcla de almacén, bar y club social que convoca a vecinos que juegan al sapo o al ping-pong y jóvenes turistas que llegan en busca del ambiente y el menú obrero.

Por último: El refuerzo, un imprescindible de San Telmo, sobre todo por sus sándwiches y picadas, abrió un mercadito a la vuelta del original.